Esta riquísima, madre mía, qué cosa mas buena, yo creo que no duró ni dos días, vino a mi casa una amiga y la abrimos para probarla y, en fin, que para cenar nos comimos medio bote de crema de postre, así sin darnos cuenta y para desayunar, ya conscientemente con nuestros respectivos cafés y unas tostadas, cogimos cuchillos de mantequilla y acabamos con el bote, terminamos regañando con los dedos, como los niños y no me da vergüenza reconocerlo porque está de rechupete. No os digo mas, así que repetiré segurísimo!!!!!!!!